
¿Cuántas veces al mes, a la semana, al día decimos: “no puedo” , y ¿cuántas veces lo que no podemos es lo que, aparentemente, más deseamos?
No tiremos la toalla sino las inhibiciones, no tiremos la toalla sino los miedos, no tiremos la toalla, y con ello nuestros deseos y nuestra vida por la borda.
Una variante de la frase más civilizada sería: no puedo solo, pero puedo.
Sea más poderoso que usted mismo: dobléguese, nosotros puede más.
El psicoanálisis puede, y tú con él.
No tiremos la toalla sino las inhibiciones, no tiremos la toalla sino los miedos, no tiremos la toalla, y con ello nuestros deseos y nuestra vida por la borda.
Una variante de la frase más civilizada sería: no puedo solo, pero puedo.
Sea más poderoso que usted mismo: dobléguese, nosotros puede más.
El psicoanálisis puede, y tú con él.



