lunes 6 de febrero de 2012

LA MUJER DEL SIGLO XXI. APROXIMACIONES PSICOANALÍTICAS

CICLO DE CONFERENCIAS DE INTRODUCCIÓN AL PSICOANÁLISIS

LA MUJER DEL SIGLO XXI. UN ACERCAMIENTO PSICOANALÍTICO

Días 15, 22 y 29 de febrero; 7, 14, 21 y 28 de marzo del año 2012

Miércoles de 10,30-13,30 H.

PROGRAMA

La sexualidad femenina

Virginia Valdominos

15 de febrero

La mujer de la reproducción a la producción. Prejuicios históricos

Magdalena Salamanca

22 de febrero

Mujer y ciencia

Pilar Rojas

29 de febrero

La mujer en la literatura

Alejandra Menassa

7 de marzo

La mujer en el cine

Manuel Menassa

14 de marzo

La mujer de la posición de objeto a la posición de sujeto

Ruy Henríquez

21 de marzo

Mujer y trabajo

Susana Lorente

28 de marzo

Se concederán 2 créditos de libre configuración a los asistentes

Lugar:

Seminario 217, Facultad de Filosofía, Edificio “A”

Universidad Complutense de Madrid

Organizan:

Escuela de Psicoanálisis Grupo Cero y Asociación Juventud Grupo Cero

Información e inscripción:

91 394 53 74 - ruyhenriquez@filos.ucm.es

lunes 30 de enero de 2012

MEDICINA PSICOSOMÁTICA.


MEDICINA PSICOSOMÁTICA

Soy médico Internista, especialidad realizada en el Hospital Doce de Octubre, Psicoanalista de la Escuela de Psicoanálisis Grupo Cero y profesora del Seminario de Postgrado en Medicina Psicosomática de la Escuela de Psicoanálisis Grupo Cero, inaugurado en el año 2002, dirigido por Miguel Menassa.

Este seminario es un lugar de investigación y exposición de lo investigado en el campo de la Medicina Psicosomática con el Psicoanálisis como instrumento de lectura.

Aunque la inauguración del Seminario se hace oficial en el año 2002, la Escuela de Psicoanálisis viene trabajando esta problemática de la Medicina Psicosomática desde sus inicios. Una preocupación teórica por las cuestiones de la Psicosomática recorre muchos de los textos del Dr. Miguel O. Menassa, Médico Psicoanalista y Director de esta Institución desde 1981.

El Seminario es, como todo grupo de trabajo dentro de esta Institución, una máquina productora de sujetos, en este caso de psicoanalistas específicamente formados en el estudio y abordaje terapéutico de pacientes con procesos psicosomáticos. La salud es una producción y la formación de profesionales para su consecución es su pilar fundamental, y la única forma de dar cuenta de este proceso de formación es la escritura. Por eso, ya del Seminario han surgido varios textos de Medicina Psicosomática.

Aunque el seminario esté especialmente dirigido a la psicosomática, el ejercicio necesario de despejar esta estructura de las restantes: neurosis, psicosis, enfermedad orgánica..., hace ineludible ahondar en su estudio.

Cualquier acercamiento a la Medicina Psicosomática no puede dejar de lado una mirada sobre cómo en el devenir de su historia la Medicina ha ido progresivamente avanzando en el conocimiento de los procesos orgánicos, despojándose de creencias o concepciones mágicas y acercándose al conocimiento científico que preside en el momento actual su teoría y su práctica. La Medicina ha ido pensando la relación entre lo somático y lo psíquico, presente desde el inicio hasta el momento actual de distintas maneras en los distintos periodos históricos.

En cada periodo ha sido un determinado pensamiento científico el que ha regido el progreso del conocimiento médico y por tanto su práctica.

Se han tenido que ir derribando prejuicios, recordemos que cuando Pasteur descubrió las primeras bacterias, había autores médicos que sostenían que era imposible que un organismo tan pequeño, que solo se podía ver al microscopio, produjera daño a un humano, que era mucho más grande. O también podemos recordar el ejemplo de Hipócrates, la teoría de los cuatro humores, que tuvo su origen en la teoría filosófica de los cuatro elementos, dominó el pensamiento médico durante siglos. La bilis negra, bilis amarilla, flema o pituita y sangre eran los cuatro humores, y de su equilibrio o desequilibrio dependía la salud y la enfermedad. Las técnicas de curación eran entonces las ventosas y las flebotomías, congruentes con su teoría.

La Medicina en su transcurrir se ha ido haciendo con los instrumentos necesarios para poder pensar lo Psicosomático, tomándolos en ocasiones, de otras ciencias.

Podríamos pensar que el Psicoanálisis por ser la teoría que da cuenta del sujeto psíquico, necesariamente ha de hacer aportes a la teorización sobre la Psicosomática. Sin el concepto de inconsciente, es prácticamente imposible explicarse algunas patologías.

Me parece necesario aclarar qué decimos cuando hablamos de Medicina Psicosomática. A primera vista el término psicosomático puede parecer muy amplio, si lo interpretamos como todo proceso psíquico que tiene su influencia en lo somático. Esta vaga definición, permitiría incluir en lo psicosomático procesos como lo que se conocía en tiempos de Freud como histeria, que ahora se conoce más como trastorno somatoforme (donde un estímulo psíquico produce una lesión funcional somática, como por ejemplo una parálisis braquial) o procesos fisiológicos como el rubor (expresión somática visible de un estimulo psíquico), etc., que no pueden ser considerados estrictamente psicosomáticos. Se trata de señalar los límites de lo psicosomático, ese es quizás el trabajo central para cualquier estudioso de este campo. La estructura psicosomática sería una estructura diferente a las neurosis de transferencia, la psicosis, la perversión o la depresión, se trata de determinar las características singulares de esta estructura y sus radicales diferencias con el resto de las estructuras freudianas.

Lo que nos lleva a pensar la estructura psicosomática como una estructura singular, es la teorización de Freud con respecto a las neurosis actuales, donde señala como característica fundamental de éstas la imposibilidad de elaborar los estímulos somáticos por vía psíquica, de tal manera que se elaboran exclusivamente por vía somática, produciendo en su insistencia lesión de órgano.

Se trata de llevar a cabo una lectura psicoanalítica de la psicosomática, a la manera en que Freud escribe: Observaciones psicoanalíticas sobre..., es decir, no se trata de una descripción fenomenológica de una determinada entidad nosológica, sino que se trata del despliegue de esa estructura en análisis.

Hay muchas estructuras o dolencias psíquicas que se acompañan de afectación corporal, así la histeria puede tener parálisis, urticaria, algunos tipos de asma. Las enfermedad orgánicas, como el cáncer o el SIDA, que muchas veces se preceden de una depresión, también tiene afectación corporal, pero no es estrictamente una enfermedad psicosomática. La psiconeuroinmunología se ocupa de estudiar la interacción entre el psiquismo y los sistemas nervioso, inmune y endocrino, y ha demostrado que en la depresión psíquica existe también una depresión inmunológica concomitante, lo que lleva al desarrollo de algunas enfermedades. Es conocido desde la Segunda Guerra Mundial que los soldados de los ejércitos derrotados, enfermaban mucho más de enfermedades infecciosas, como la disentería, una forma grave de diarrea infecciosa, que los vencedores.

Todos sabemos que bajo determinadas situaciones de estrés psíquico: momentos de exámenes, procesos de separación matrimonial, procesos de duelo, nuestro sistema inmune tiene “baja la guardia”, por decirlo de alguna manera, y tenemos mucha más propensión a sufrir procesos infecciosos: faringitis, otitis, gastroenteritis, etc.

Además, bajo el afecto de la felicidad, florece todo el organismo, y se recuperan o se conservan algunas manifestaciones de la juventud, mientras que la tristeza nos encanece y acelera los procesos de envejecimiento.

Las enfermedades propiamente psicosomáticas son precedidas en muchas ocasiones de una situación clínica que conocemos con el nombre de neurosis de angustia, en DSM IV estaría dentro de los trastornos por ansiedad generalizada, y que se manifiesta especialmente por síntomas neurovegetativos: todos sabemos más o menos lo que es una crisis de angustia: palpitaciones, aceleración de la respiración, temblores, en ocasiones aumento del ritmo intestinal y de la frecuencia de la diuresis, etc. Las enfermedades psicosomáticas, también son generalmente mediadas por el sistema nervioso autónomo, así el asma, la HTA. Las siete grandes enfermedades psicosomáticas que describió la Escuela de Chicago: Asma, Hipertensión, Úlcera Péptica, Tirotoxicosis, Neurodermatitis, Enfermedad Inflamatoria intestinal, Artritis reumatoide.

No obstante, sabemos que a parte de estas enfermedades, donde lo psíquico puede ser en ocasiones etiológico, estar en la base de la producción de la enfermedad, tenemos que tener en cuenta que la actuación del psicoanálisis es mucho más amplia, ya que lo psíquico influye en elementos tan importantes como la adherencia al tratamiento (que el paciente haga bien o mal el tratamiento), la respuesta a los fármacos, la evolución más grave o más leve de la enfermedad, e incluso la curación. Porque no basta con hacer un buen diagnóstico y un tratamiento correcto, el paciente también decide con quién se cura, a quién le ofrenda su curación, por decirlo de alguna manera. La relación médico paciente es fundamental, determina la respuesta la tratamiento. A veces vemos como afectos como la culpa, hacen que el paciente no se cure o no termine de responder al tratamiento, porque la enfermedad es percibida como un castigo que calma la culpa.

En este sentido, el psicoanálisis puede ayudar mucho a la medicina, pueden ser grandes complementarios.

martes 15 de noviembre de 2011

CURSO DE RELACIONES DE PAREJA



El otro es para cada uno objeto de deseo, objeto de amor y objeto de Goce, desde esta perspectiva, las problemáticas en las relaciones con la pareja se podrían pensar como problemas con el desear, con el amar o con el gozar en cada uno de los sujetos. En este curso intentaremos un acercamiento psicoanalítico a estas problemáticas.

Información e inscripción: C. Duque de Osuna 4, locales. Tfno: 917581940, mail: actividades@grupocero.info

miércoles 2 de noviembre de 2011

ME ENTREVISTAN SOBRE TERAPIA ONLINE ALUMNOS DE PSICOLOGÍA DE BARCELONA


1. ¿Cómo definiría terapia?

Soy Médico Psicoanalista, luego la respuesta, tendrá los límites del campo en el que trabajo. Lo que ya hago es psicoanàlisis. Digamos que el psicoanálisis permite al paciente encadenar su vida a otras frases que a las que estaba encadenada. Por ejemplo: Esa frase de la madre; “tú eres un incapaz”, que le hizo serlo toda la vida, se transforma en: “las cosas se hacen con trabajo, y si haces el trabajo, tú eres tan capaz como cualquiera que lo hiciese”.

A este respecto dice Lacan que el psicoanàlisis es el campo del lenguaje habitado por un sujeto.

Como el lenguaje y la palabra son los elementos fundamentales, la presencia física, la mirada, pueden llegar a ser hasta un obstáculo. De hecho, nosotros solemos usar el diván para que todo sea palabra.

2. ¿Qué relación ha de haber con el cliente?

Un psicoanalista va siempre detrás del paciente, nunca delante. Por tanto, no hay una única manera de relacionarse. La manera de relacionarse, la impone en paciente. Ni siquiera se saluda a todos los pacientes igual. Espero a ver cómo me saluda, y saludo como él me saluda, por ejemplo. Y según su transferencia, se producirá un tipo u otro de relación analítica. En realidad, no hay relación psicoanalista-paciente, sino que ambos están en relación con el psicoanàlisis. El psicoanalista tiene una relación con el psicoanàlisis (estudia, se psicoanaliza, pertenece a una Escuela de Psicoanálisis), y por ello, pone al paciente que se analiza con él, en relación con el psicoanàlisis.

3. ¿Hasta que punto es importante tomar distancia con él?

La “distancia” la pone el anàlisis del psicoanalista. Es decir, un psicoanalista no se puede identificar con sus pacientes, esto sería confundire con el otro, borrar toda distancia, y si le pasa, que no puede dejar de pasar alguna vez, ahí tiene la supervisión para que ésto le sea advertido. La distancia es la necesaria para no confundirse con el paciente. No se trata de ser distante, descortés, poco amable.

4. ¿Ve viable una terapia en línea?

Hace más de diez años que realizo psicoanàlisis por esta via, con la misma efectividad que la presencial. Freud ya trataba algunos pacientes por carta. Insisto, se trata de la palabra en el seno de la relación analítica, por tanto, la presencia física no es necesaria.

5. ¿Qué fases de la terapia se verían potenciadas?

En psicoanàlisis no dividimos la terapia en fases predeterminadas, cada paciente marca sus fases, y eso no se sabe de antemano, sino que se va produciendo en el seno de la relación analítica. Todas las fases son posibles, no hay diferencia en este sentido con la terapia presencial.

6. ¿Cuáles no serian viables?

No hay ninguna que no lo sea.

7. ¿Quizás con algunos clientes en concreto?

Hay pacientes que necesitan la presencia física del analista, esos la buscarán. Hay quien necesita una primera sesión presencial antes de pasar a la vía online, cada paciente es diferente, y él dirá que acepta y que no.

8. ¿Quizás en algunas terapias en concreto (psicoanálisis, Gestalt, PNL, etc.)?

Sólo tengo experiencia con el psicoanàlisis, de otras terapias no puedo dar cuenta.

9. ¿Podría facilitar en según que casos utilizar la terapia en línea como complemento de la terapia presencial?

La terapia online lo que hace es poner en contacto al profesional con el paciente en situaciones donde esto no sería posible, por ejemplo, en lugares donde no hay psicoanalistas, se puede acceder a ellos via online, también hay pacientes que lo prefieren por la discreción, analizarse en su ciudad les ofrece menor posibilidad de mantener su intimidad. Hay otros pacientes que inician su terapia presencial pero luego han de desplazarse por motivos de ¿trabajo u otros, estos también suelen hacer alguna sesiones online durante su ausencia.

10. Se requiere alguna formación específica del profesional en estos casos?

No, su formación habitual y saber informática a nivel usuario.

11. ¿Qué ventajas tiene esta vía terapéutica versus una terapia presencial?

En primer lugar: Reiterar que en psicoanàlisis se trata de la palabra. La presencia del cuerpo, la mirada distraen, interrumpen, más que otra cosa, con este medio eliminamos este obstáculo que es la presencia corporal.

En segundo lugar: Hay personas extremadamente vergonzosas, tímidas, a veces un poco fóbicas, que jamás iniciarían un tratamiento presencial, y sin embargo, el anonimato que les permite la terapia online, les anima a iniciarla.

En tercer lugar, están las ventajas más cotidianas: grandes ejecutivos o personas con una alta carga de trabajo, que no disponen de mucho tiempo, se conectan y tienen su sesión sin perder un minuto en desplazamientos, etc.

12. ¿Y los inconvenientes más importantes?

No le encuentro ningún inconveniente a esta vía de tratamiento, es en todo comparable con el psicoanálisis presencial, además de los tres tipos de ventajas ya señaladas antes, tiene las mismas ventajas que tiene todo análisis: que uno aprende a apreciar más sus propias capacidades, que entiende que las cosas se consiguen con trabajo, aumenta la autoestima, y sobre todo se transforma la manera de gozar: es decir, ese goce en el sufrimiento, que hay en todo padecimiento psíquico o físico, se transforma en un goce de hablar, un goce de la palabra, un goce más humano.

martes 18 de octubre de 2011

PSICOANÁLISIS ONLINE




Psicoanalizarse, no para curar heridas pasadas, sino para vivir mejor los años futuros.

El psicoanálisis es una disciplina que nos permite vivir mejor, con menos culpa, con menos angustia, con menos inhibiciones y temores, con una mayor consideración hacia nosotros mismos y hacia los otros, con más tolerancia, con más amor, más felizmente, etc.

Estamos hechos de frases, vivimos en el lenguaje, y el lenguaje nos determina. Así que el psicoanálisis nos permite encadenar nuestra vida futura a otras frases que a las que siempre ha estado encadenada. Pasar del “eres un inútil, no sirves para nada”, de aquella cuidadora cuando niños, por ejemplo, al: “todo se consigue con trabajo y si hago el trabajo necesario, puedo conseguir aquello que deseo. Soy útil en cuanto tengo capacidad de trabajar.

Clásicamente se ha asociado el psicoanálisis al diván. La mirada distrae, confunde, y como en psicoanálisis se trata de la palabra, por eso se evita la mirada. Podemos decir entonces que los tratamientos virtuales, tienen un efecto similar al diván, puesto que todo el peso está puesto en la palabra, y casi ninguno en la imagen, en la mirada. El psicoanálisis es una nueva manera de pensar el sujeto, una producción de la que todos los humanos podemos beneficiarnos, si hacemos el trabajo necesario para ello. El psicoanálisis online es una oportunidad de analizarse para todas aquellas personas que viven en zonas donde ha llegado internet, pero aún no lo ha hecho el psicoanálisis. Si no hay un psicoanalista en su comunidad, internet le permite acceder a uno.

Freud ya analizaba en su época a algunos pacientes por carta, el psicoanálisis online es muy similar. Tanto el mail, como el Messenger, Skype o teléfono, permiten poner en contacto a aquél que demanda psicoanálisis con el que lo oferta: el psicoanalista.

La Escuela de Psicoanálisis Grupo Cero lleva 30 años en Madrid. Desde sus inicios en 1981, se realizaron con éxito tratamientos telefónicos y desde hace más de diez años, se lleva a cabo psicoanálisis online, con resultados superponibles a los de los encuentros presenciales. Si ha pensado en psicoanalizarse, es que lo desea o lo necesita, no lo piense más. Llame o escriba.

Dra. Alejandra Menassa

Tel: 653903233, 915470163

Mail: alejandramenassa@telefonica.net