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miércoles, 24 de abril de 2013
martes, 9 de abril de 2013
NUEVA WEB DE TERAPIA DE PAREJA.
¡Tenemos nueva web de Terapia de Pareja! Dr. Miguel Martínez Fondón. Dra. Alejandra Menassa. Con vídeos y artículos sobre las relaciones de pareja.
www.terapiadeparejaenmadrid.com
www.terapiadeparejaenmadrid.com
miércoles, 3 de abril de 2013
EL DEPARTAMENTO DE CLÍNICA GRUPO CERO NO RECORTA EN SALUD. NUNCA FUE TAN POSIBLE PSICOANALIZARSE.
miércoles, 11 de febrero de 2009
LAS RELACIONES DE PAREJA 2.

Cuadro: Hombre y mujer después del amor.
La explicación psíquica respecto a los deseos de infidelidad es que él (el hombre) tiene que sustituir a su madre (su primer objeto amoroso de la infancia) como objeto por otras mujeres, ella tiene que sustituir primero a la madre (porque es tanto para la niña como para el niño el primer objeto amoroso) como objeto por el padre y después al padre por otros hombres.
Como tuvimos que ser infieles desde el principio a nuestros primeros amores, ambos tenemos tendencia a la infidelidad, eso no quiere decir que debamos realizar estos deseos, cada uno verá cual es la opción que elige, pero muchos de los dramas del sujeto con respecto a su relación de pareja, son por no aceptar que tiene deseos por otras personas fuera de la pareja, pero aceptarlo no quiere decir necesariamente realizarlo.
Cuando él o ella son monógamos (no en el sentido de tener una sola pareja, sino de amar una sola cosa o persona, de amores únicos) quiere decir que sólo aman a su madre, mientras que si ellos aman a otra mujer y su trabajo, o a algún amigo o amiga, quiere decir que su egoísmo ha encontrado un límite en el amor a los otros y a lo otro. Lo mismo para ellas.
Las causas de separación, son siempre inconscientes, nunca es por lo que se cree conscientemente A veces prefieren abandonar a sus parejas que abandonar su ideología sobre la pareja (la realidad no coincide con nuestras expectativas, y en lugar de aceptar que nunca hay coincidencia, pensamos: este hombre no es lo que yo buscaba, o esta mujer no es lo que yo buscaba, en lugar de replantearnos nuestra idea de amor), otras veces la separación es para volver a casa de la madre, etc... cada caso es singular.
En cuanto a la relación del amor con la autoestimación, tenemos que saber que los humanos sólo disponemos de una libido, podíamos decir, de una única energía para amar. Es inevitable para la supervivencia del sujeto cierto grado de egoísmo (es decir de amor a sí mismo, narcisista).
Pero además de poner la libido sobre nuestro yo y amarnos a nosotros mismos, necesitamos poner nuestra libido en otros humanos, es decir, necesitamos amar.
Un intenso egoísmo protege contra la enfermedad; pero, al fin y al cabo, hemos de comenzar a amar para no enfermar y enfermamos en cuanto una frustración nos impide amar.
En la vida amorosa el no ser amado disminuye la autoestima y el serlo, la aumenta. Se ha de establecer una especie de equilibrio, entre el amor que me doy a mí mismo (Y recuerden que si nos nos quisiéramos un poco, no podríamos cuidarnos. El narcisismo trabaja para nuestra conservación. No dañamos nuestro cuerpo, porque lo amamos), y el amor que le doy a los demás. Amarse sólo a sí mismo enferma, pero también enferma amar exclusivamente a los demás y no amarse nada a uno mismo.
Hemos dicho que ser amado aumentaba la autoestima, no así estar enamorado, el enamorado se vuelve humilde frente al objeto idealizado de su amor.
A veces, esta pérdida de la capacidad de amar, que se relaciona con la enfermedad, hace creer al paciente que sólo el amor lo curará. Pero para amar, primero es necesario restablecer esa capacidad de amar perdida.
El amor per sé, no cura a nadie. Si lo que uno quiere es curarse, tendrá que consultar a un psicoanalista.
Como tuvimos que ser infieles desde el principio a nuestros primeros amores, ambos tenemos tendencia a la infidelidad, eso no quiere decir que debamos realizar estos deseos, cada uno verá cual es la opción que elige, pero muchos de los dramas del sujeto con respecto a su relación de pareja, son por no aceptar que tiene deseos por otras personas fuera de la pareja, pero aceptarlo no quiere decir necesariamente realizarlo.
Cuando él o ella son monógamos (no en el sentido de tener una sola pareja, sino de amar una sola cosa o persona, de amores únicos) quiere decir que sólo aman a su madre, mientras que si ellos aman a otra mujer y su trabajo, o a algún amigo o amiga, quiere decir que su egoísmo ha encontrado un límite en el amor a los otros y a lo otro. Lo mismo para ellas.
Las causas de separación, son siempre inconscientes, nunca es por lo que se cree conscientemente A veces prefieren abandonar a sus parejas que abandonar su ideología sobre la pareja (la realidad no coincide con nuestras expectativas, y en lugar de aceptar que nunca hay coincidencia, pensamos: este hombre no es lo que yo buscaba, o esta mujer no es lo que yo buscaba, en lugar de replantearnos nuestra idea de amor), otras veces la separación es para volver a casa de la madre, etc... cada caso es singular.
En cuanto a la relación del amor con la autoestimación, tenemos que saber que los humanos sólo disponemos de una libido, podíamos decir, de una única energía para amar. Es inevitable para la supervivencia del sujeto cierto grado de egoísmo (es decir de amor a sí mismo, narcisista).
Pero además de poner la libido sobre nuestro yo y amarnos a nosotros mismos, necesitamos poner nuestra libido en otros humanos, es decir, necesitamos amar.
Un intenso egoísmo protege contra la enfermedad; pero, al fin y al cabo, hemos de comenzar a amar para no enfermar y enfermamos en cuanto una frustración nos impide amar.
En la vida amorosa el no ser amado disminuye la autoestima y el serlo, la aumenta. Se ha de establecer una especie de equilibrio, entre el amor que me doy a mí mismo (Y recuerden que si nos nos quisiéramos un poco, no podríamos cuidarnos. El narcisismo trabaja para nuestra conservación. No dañamos nuestro cuerpo, porque lo amamos), y el amor que le doy a los demás. Amarse sólo a sí mismo enferma, pero también enferma amar exclusivamente a los demás y no amarse nada a uno mismo.
Hemos dicho que ser amado aumentaba la autoestima, no así estar enamorado, el enamorado se vuelve humilde frente al objeto idealizado de su amor.
A veces, esta pérdida de la capacidad de amar, que se relaciona con la enfermedad, hace creer al paciente que sólo el amor lo curará. Pero para amar, primero es necesario restablecer esa capacidad de amar perdida.
El amor per sé, no cura a nadie. Si lo que uno quiere es curarse, tendrá que consultar a un psicoanalista.
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